Juana Salinas
Cafetal, Caracas
Juana de Dios Salinas tiene 79 años y sus dos hijos son su adoración. Ellos, hace 22 años, decidieron irse del país, migraron a Canadá y a España. Desde ese momento, vivió con su esposo en su apartamento de toda la vida.
Juanita, como le dicen sus vecinos, comenta estar muy arraigada a su país, pero más que todo porque allí es donde está todo lo que construyó con su familia. Su casa, en donde ha vivido toda su vida, y en donde están guardados todos los recuerdos que algún día fueron de sus hijos y de su esposo.
"Yo estoy bien, los vecinos están pendientes de mí. Somos todos una familia"
Juana dice que hace su vida normal, trata de distraerse con las tareas cotidianas del día y todas las tardes va a la iglesia de la zona.
A pesar de mantenerse activa, Juana dijo que tuvo varios accidentes a lo largo de estos años, los vecinos son los que la han ayudado a resolver.
"Una vez me caí y sangré toda, los vecinos fueron los que me ayudaron", contó Juana.
Sobrevivir al cáncer y a la pérdida en soledad
A los ocho años de la ida de sus hijos, su esposo murió de cáncer.
Sus hijos no estuvieron presentes en la muerte de su padre y ella tuvo que enfrentar sola los trámites funerarios.
En el 2017 Juana fue diagnosticada con cáncer de mama. Logró entrar en remisión, pero luego de las radiaciones Juana fue diagnosticada con unaNeuropatía.
Ella asegura que controla la enfermedad con medicamentos, pero que encontró otro remedio mejor:
Gracias a su fe y a sus amigas, Juana pudo sobrellevarlo todo.
Juanita asegura recibir remesas casi todos los meses de 9.000 bolívares, sin embargo, dijo que muchas veces le daba vergüenza pedirle a sus hijos dinero para comprar cosas básicas, como por ejemplo ropa interior.
El contacto con sus hijos es constante, aunque las llamadas con Jesús Rafael - su hijo que vive en España - son un poco complicadas por el cambio de horario.
Los dos tratan de mantenerse actualizados sobre la vida de su madre, al igual que Juanita de la vida de sus hijos, y en especial de sus queridos nietos, Mássimo, Victoria y Nikiana, a quien presume siempre y adornan los rincones de su casa.
